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La verdadera historia del beisbol

LOS SIETE BANDERINES DE LÁZARO SALAZAR

PorAdmin

Sep 16, 2021

POR RICARDO VELÁZQUEZ

Lázaro Salazar es el mánager más ganador en la Liga Mexicana con siete campeonatos conseguidos desde 1938 en que llegó a Cafeteros hasta 1957, año de su fallecimiento. También dejó su huella de triunfos en los diamantes de Cuba, República Dominicana y Venezuela dando fe de la acertada estrategia del cubano.

CUBA Y CÓRDOBA

Antes de llegar a tierras mexicanas ya había hecho campeón al equipo Santa Clara de Cuba, en el invierno 1937-1938. En la temporada de 1938 llegó Lázaro a México con el club de los Cafeteros de don Lázaro Penagos, el propietario del equipo de Córdoba.

Salazar jugó apenas 13 encuentros, regresó al campeonato invernal cubano e hizo nuevamente campeón al Santa Clara de Cuba. Igualmente fue campeón en Venezuela con el club Gavilanes y en República Dominicana con los Dragones.

Esos triunfos hicieron que don Lázaro Penagos se decidiera a darle la dirección del club de la tierra de los cafetos al llamado “Príncipe de Belén”.

Prácticamente 1939 fue la primera temporada completa de Salazar en la Liga Mexicana. Ahora como manager llegaba a México con aureola de triunfador en los campeonatos invernales.

Con Cafeteros hizo un gran equipo fruto de una máxima entrega de sus jugadores y con estrategia tanto ofensiva, como defensiva.

Ese año iba a ser el primer campeonato de los siete que iba a conseguir como manager en el Viejo Circuito mexicano, repartiéndolos entre varios equipos.

Lanzando cosechó 16 victorias, empatando el liderato con Barney Brown, lanzador del Águila. En la ofensiva le pegó a la pelota a razón de. 374 de porcentaje logrando el campeonato de bateo.

EL PRÍNCIPE DE BELEN

Lázaro Salazar terminaba su compromiso con don Lázaro Penagos y sus Cafeteros en 1940, ya en la llamada “Liga Cismática”, la cual no completaría el rol de ese calendario y fue contratado por Jorge Pasquel a jugar con sus Azules de Veracruz, pero sólo lo haría en siete encuentros del trabuco azul, que resultaría campeón.

En 1941 Pasquel lo puso de mánager y Lázaro, hombre dotado con la magia de los campeonatos, logró su segundo gallardete en México con los Azules en la época de los grandes jugadores estrellas.

Para ese tiempo la directiva del equipo Monterrey ya había puesto sus ojos en el gran manager, logrando hacerse de sus servicios en 1942, desempeñando la doble faceta de jugar y dirigir al club.

En 1943 el equipo de Monterrey, llamado en ese tiempo Industriales, obtuvo su primer campeonato de la mano del gran manager cubano.

Hubo una pausa en la captura de banderines, pues en 1945 y 1946 se atravesó en su camino otro manejador cubano, Armando Marsans, quien llevó a los Alijadores de Tampico a dos campeonatos consecutivos.

Sin embargo, en 1947 Lázaro vino por la revancha para lograr su cuarto campeonato en la liga, segundo para el Monterrey y primero de los tres gallardetes consecutivos que iba a lograr.

El extraordinario manager cubano conquistó la mayor cifra de títulos en la historia de la Liga Mexicana al obtener con Monterrey el tricampeonato.

ADIÓS A MONTERREY

En 1954 Anuar Canavati, el nuevo dueño desde 1949, terminó la estancia de Salazar en Monterrey donde escribió la más brillante epopeya como manager. En 1956 fue contratado por los Diablos Rojos del México, para escribir un capítulo que le quedaba pendiente; obtener el primer campeonato para los Diablos Rojos del México, labor que el destino le tenía reservada exclusivamente al “Príncipe de Belén”.

Lázaro Salazar portaba en su uniforme el número 17 y casualmente iba a lograr su último campeonato con los Diablos Rojos en su temporada 17 en la Liga Mexicana.

MUERTE EN LA CASETA

Para el antillano ese sería el último campeonato conquistado y su séptimo en la Liga Mexicana. Lamentablemente al siguiente año cuando los escarlatas se enfrentaban precisamente a los Sultanes de Monterrey en el Parque del Seguro Social, Salazar sufrió un desmayo mientras dirigía en la caseta de los Diablos Rojos, del cual no se pudo recuperar y falleció el 25 de abril de 1957 víctima de un derrame cerebral, poniendo fin a una carrera de 18 temporadas obteniendo la inmortalidad en su paso por la Liga Mexicana.